El dilema de las escaleras mecánicas

domingo, diciembre 23, 2018 0 No tags Permalink 0

Raramente me dejo llevar en unas escaleras mecánicas, aunque tenga el día más ocioso del año. Quizás sea por el ritmo frenético en el que vivimos pero cuando me adentro en ellas mi piloto automático se enciende y mis piernas las suben como si no existiera ese mecanismo que las sube por mí. En el metro o en el centro comercial, siempre voy por el carril de la izquierda. Reconozco que siempre me viene a la mente situarme en la derecha pero al final adelanto por la izquierda. Y pienso, ¿qué prisa tengo hoy? A veces la tengo, otras no tanto. Cuando voy con acompañante dejo que el otro lleve la iniciativa, admito que desde algunas paradas del metro hasta la superficie puede haber kilómetros de escaleras. Sin embargo, puede ser una buena oportunidad para hacer ejercicio. Será fruto de no sé qué…pero alguna vez que me he dejado transportar en ellas me siento culpable de procrastinar. ¿Y tú que haces cuando ves unas escaleras mecánicas?

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